Todas y todos juntos contra la violencia familiar
El proyecto implementado en los distritos de Punchana, Iquitos, Belén y San Juan Bautista (provincia de Maynas) logró crear un modelo de urbanización sostenible mediante el trabajo concertado entre autoridades y sociedad civil, contribuyendo a reducir la violencia familiar y proteger los derechos de los niños, las niñas y adolescentes.
- Se fortalecieron las capacidades de respuesta de actores locales mediante metodologías validadas
- Se generaron sinergias efectivas entre sectores públicos y privados
- Se realizaron mejoras estructurales en espacios urbanos con financiamiento público-privado
- Más de 8190 personas (1,170 familias) fueron beneficiadas
Esta intervención demostró que el desarrollo urbano participativo es clave para crear entornos familiares seguros y contribuir a la reducción de la violencia familiar y sus efectos directos en las niñas, los niños y adolescentes.
Objetivos
Objetivo General:
Contribuir a la reducción de la prevalencia de la violencia familiar y sus efectos directos en las niñas, los niños y adolescentes en la Provincia de Maynas.
Objetivo Especifico:
Crear un modelo de urbanización sostenible y concertado entre autoridades públicas y sociedad civil que contribuya a reducir la violencia familiar en los Distritos de Iquitos, Belén, Punchana y San Juan Bautista.
Resultados
- Un plan urbanístico concertado para los Distritos de Iquitos, Belén, Punchana y San Juan Bautista.
- Funcionarios y operadores de servicio mejoraron sus capacidades para la prevención de casos de violencia familiar y una gestión pública transparente y eficiente.
- Un cambio cultural sobre la percepción de la violencia familiar y la importancia del entorno público saludable en la población beneficiaria.
- Sector privado involucrado en la implementación de proyectos basados en buenas prácticas para renovación urbanística en las Municipalidades de los Distritos de Iquitos, Belén, Punchana y San Juan Bautista
Impacto
La intervención fortaleció de manera sostenible las capacidades de respuesta institucional y comunitaria para la prevención y atención de la violencia familiar, promoviendo una gestión pública más articulada, transparente y orientada a derechos. Asimismo, generó cambios en la percepción social de la violencia, revalorizando la importancia de los espacios públicos seguros y saludables como factores protectores en la vida familiar y comunitaria.